¿Qué tipo de comprador eres?

Si nunca has analizado tus hábitos de compra, aquí te dejamos los perfiles más comunes. ¿Con cuál te identificas más?



El impulsivo: te dejas llevar por el instinto, no comparas mucho los precios y eres muy entusiasta con las promociones y ofertas que encuentras. Todo bien con comprar, siempre y cuando no te ahogues en deudas o ya no te estén sacando las cosas de tu casa.


El eufórico: no hay nada que te emocione más que recibir la quincena y navegar por todas las tiendas buscando todo tipo de productos, presumes tus compras a todas tus amigas, compartes tus descubrimientos, te impacientas mientras llega tu paquete y cuando lo abres sientes que recibiste un regalo. Así se siente comprar en línea.


El responsable: no compras nada que no necesites y todo el tiempo te fijas que los productos que consumes sean amigables con el ambiente o que la tienda tenga políticas de comercio justo, además te encantan los productos saludables, orgánico, veganos. Si eres uno de estos, la compra en línea ofrece muchísimas opciones.


El culposo: si eres de los que se dejan llevar por sus impulsos, puedes llegar a sentir cierta culpa por haber pagado la mitad de la quincena en el par número 100 de zapatos. ¡Mejor disfrútalos! Y si de plano te quita el sueño comprar, checa siempre las políticas de devolución.


El nocturno: sufres de insomnio y acostumbras a navegar por tiendas en línea en la madrugada. Esta es una de las grandes ventajas de hacerlo desde tu cama y no depender de los horarios de las tiendas físicas.


El depresivo: típico que en alguna decepción o malestar pasajero, te metes a curiosear y calmar la tristeza con una buena compra. Mientras no se convierta en algo incontrolable, puedes curarte las penas estrenando.


Cazador de oportunidades: no es que compres todo y todo el tiempo, pero eres experto en identificar las promociones y hasta te causa adrenalina y orgullo pagar lo menos posible por un buen producto. ¡Felicidades, tú si sabes aprovechar las muchas ventajas de comprar en línea!


El reflexivo: lees todas las reseñas, comparas hasta el último precio y visitas muchas páginas para encontrar los mejores productos, y precios, nunca te ganan los instintos y compartes tus opiniones en los foros.